Hair Truth Series by KUBO.

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La caída capilar genera preocupación porque el cabello forma parte de nuestra identidad y autoestima. Aunque es frecuente, no todas las caídas son iguales ni requieren el mismo abordaje. Entender su origen es clave para tratarla correctamente.

En esta primera edición de Hair Truth Series by KUBO, hablamos con la Dra. Bárbara Altisench para analizar la caída capilar desde un enfoque médico, honesto y global.

La caída capilar no siempre es alopecia
El cabello sigue un ciclo natural de crecimiento, transición y caída. En condiciones normales, perdemos entre 50 y 100 cabellos al día. La preocupación aparece cuando la caída aumenta y se acompaña de una disminución visible de densidad.

No todas las alopecias son iguales. Algunas permiten la recuperación del cabello, mientras que en otras el folículo piloso está dañado. Por eso, el diagnóstico médico es fundamental para determinar el tratamiento y el pronóstico.

Cosmética y tratamiento médico: no son lo mismo
Los cosméticos pueden ayudar como complemento, especialmente en fases iniciales o preventivas. Sin embargo, en muchos casos no son suficientes por sí solos.

La caída capilar puede tener origen hormonal, inflamatorio o sistémico, y requerir un tratamiento médico específico. Confundir cosmética con tratamiento puede retrasar el diagnóstico y la recuperación.

La caída capilar como reflejo del organismo
Estrés, cambios hormonales, déficits nutricionales o enfermedad pueden provocar caída capilar. En muchos casos, el cabello actúa como un indicador de desequilibrios internos.

Al tratar la causa de base, la caída puede frenarse de forma natural. Por ello, ante una caída persistente, se recomienda una evaluación médica completa, incluyendo analítica y estudio del cuero cabelludo.

Nutrición y enfoque integral
La evaluación nutricional forma parte del diagnóstico desde el inicio. Incluso personas con buena alimentación pueden presentar déficits que afecten al cabello.

Situaciones como estrés prolongado, postparto o cambios hormonales aumentan los requerimientos nutricionales y pueden intensificar la caída. El abordaje más eficaz combina nutrición, hábitos saludables, tratamiento específico y cosmética como complemento.

Conclusión de la Dra. Altisench
La caída capilar requiere un enfoque integral.
La base es una buena alimentación y hábitos saludables, pero cuando el problema está activo, es necesario combinar diagnóstico médico, tratamiento y cosmética.

La clave está en actuar a tiempo y evitar soluciones universales.
Cada caso requiere un abordaje personalizado.

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